Absolutamente. Los LED y las lámparas de halogenuros metálicos tienen características ópticas completamente diferentes y no se pueden reemplazar simplemente "uno a uno" (un LED por una lámpara de halogenuros metálicos). Las razones son las siguientes:
En primer lugar, las curvas de distribución de la luz son diferentes. Las lámparas de halogenuros metálicos suelen emitir luz en 360 grados, utilizando reflectores para su distribución; los LED emiten luz direccionalmente, creando una distribución específica mediante lentes. Sustituirlas en la misma ubicación puede provocar cambios en la forma y la cobertura del haz de luz, generando zonas oscuras o una iluminación excesiva.
En segundo lugar, la temperatura de color y el índice de reproducción cromática son diferentes, lo que requiere una reevaluación del impacto en la percepción visual del campo.
En tercer lugar, el flujo luminoso y la relación potencia-temperatura son diferentes. Los LED tienen aproximadamente la mitad de potencia que las lámparas de halogenuros metálicos, pero su flujo luminoso puede ser mayor o menor, lo que requiere un recálculo en lúmenes.
En cuarto lugar, es necesario optimizar la ubicación y el ángulo de instalación. Aprovechar la ventaja del haz de luz concentrado de los LED puede reducir el número de lámparas o modificar la posición de los postes de luz.
En quinto lugar, es necesario rediseñar el sistema de control para aprovechar al máximo las capacidades de atenuación y conmutación de escenas de los LED.
En sexto lugar, es necesario recalcular la disipación de calor y las cargas eléctricas, ya que los controladores LED tienen mayores requisitos de calidad de energía. Por lo tanto, antes de actualizar a iluminación LED, un diseñador de iluminación debe realizar un estudio completo del sitio y una simulación con software (DIALux o AGi32) para generar un nuevo diseño y esquema de orientación de la iluminación.
Un plan de diseño de iluminación profesional suele incluir: diagramas de simulación de iluminancia, tablas de selección de luminarias, tablas de ángulos de iluminación, diagramas del sistema de control y hojas de presupuesto. Incluso para espacios pequeños, se recomienda realizar al menos una simulación sencilla para evitar desvíos innecesarios.