Un mástil alto es un sistema de iluminación a gran escala montado sobre un poste alto, que normalmente supera los 15 metros de altura (y puede llegar hasta los 45 o incluso 50 metros). En la parte superior se instala un conjunto de iluminación (o "estructura de soporte"), equipado con entre 4 y 16 (o más) luminarias de alta potencia. Estos sistemas están diseñados para proporcionar una iluminación uniforme y de alta intensidad en áreas extensas, como grandes nudos de transporte (intercambiadores de autopistas, plazas de peaje, plataformas de aeropuertos), terminales portuarias, depósitos ferroviarios de mercancías, grandes plazas públicas, estadios deportivos, minas a cielo abierto y bases militares.
En comparación con las farolas estándar (que suelen medir entre 6 y 12 metros de altura), las farolas de mástil alto aprovechan su altura para cubrir áreas más extensas con menos postes, minimizando así los problemas relacionados con la obstrucción de la luz y el deslumbramiento. Los componentes estructurales clave incluyen un poste de acero cónico o poligonal (generalmente galvanizado en caliente para resistir la corrosión), un conjunto de iluminación fijo o abatible, luminarias (tradicionalmente de sodio de alta presión o halogenuros metálicos, ahora predominantemente LED), un sistema de control eléctrico y un mecanismo de elevación (para los modelos abatibles).
Las luminarias de mástil alto abatibles permiten bajar el conjunto de iluminación hasta aproximadamente 2,5 metros del suelo, facilitando el mantenimiento, la limpieza y la sustitución sin necesidad de plataformas elevadoras, lo que mejora significativamente la seguridad. Las modernas luminarias LED de mástil alto ofrecen una eficiencia energética un 50 % superior y una vida útil de tres a cinco veces mayor que los modelos HID tradicionales, además de contar con atenuación inteligente y capacidades de monitorización remota. Para seleccionar la luminaria de mástil alto adecuada, es necesario considerar diversos factores, como la altura del mástil, la resistencia al viento, los patrones de distribución de la luz, la fiabilidad del mecanismo de elevación y los sistemas de protección contra rayos y de puesta a tierra.