La selección de la potencia de los proyectores LED requiere una evaluación exhaustiva de la altura de instalación, el tamaño del área objetivo, la iluminancia requerida (lux), el ángulo del haz y la reflectancia ambiental. A continuación, se presenta una guía simplificada basada en la experiencia práctica. Los proyectores de entre 10 y 50 W suelen ser adecuados para iluminación de corto alcance a alturas de instalación inferiores a 3 metros, como entradas a patios residenciales, iluminación de acento para plantas en jardines pequeños, apliques de pasillo, pequeños carteles publicitarios o iluminación decorativa. Estas luminarias ofrecen un flujo luminoso de aproximadamente 800 a 4500 lúmenes, suficiente para iluminar un área de varias decenas de metros cuadrados sin causar deslumbramiento.
Los proyectores de 50 a 200 W son adecuados para aplicaciones de alcance medio con alturas de instalación de 4 a 8 metros, como la iluminación de fachadas en chalets independientes, la iluminación general de aparcamientos de tamaño medio, la iluminación complementaria de talleres industriales o la iluminación de media cancha en pistas de baloncesto. Estas luminarias pueden proporcionar un flujo luminoso de 5000 a 18 000 lúmenes; seleccionar el ángulo de haz adecuado es fundamental para evitar un centro demasiado brillante y bordes excesivamente oscuros.
Los proyectores de más de 200 W (disponibles habitualmente en versiones de 200 W, 300 W, 500 W y 1000 W) se utilizan generalmente en grandes instalaciones con alturas superiores a 10 metros, como la iluminación principal de estadios, terminales portuarias, grandes patios de carga, plataformas de aeropuertos y plazas de peaje de autopistas. Estos proyectores de alta potencia suelen incorporar conjuntos de múltiples chips LED y grupos de lentes para una distribución de luz flexible, y una sola luminaria puede producir entre 20 000 y más de 100 000 lúmenes.
Sin embargo, no se debe juzgar el brillo únicamente por la potencia, ya que existen diferencias significativas en la eficacia luminosa entre los proyectores LED: un producto de 100 W con una eficacia de 140 lm/W (14 000 lúmenes) puede ser más brillante que uno de 150 W con una eficacia de 80 lm/W (12 000 lúmenes). Por lo tanto, al elegir un proyector, priorice el flujo luminoso (lúmenes) y los resultados de la simulación de iluminancia, en lugar de centrarse exclusivamente en la potencia.