En resumen: comience con la altura de montaje. Si su techo mide 6 metros (20 pies), coloque las luces a una distancia de 4,5 a 6 metros (15 a 20 pies). Para techos de 9 metros (30 pies), aumente la distancia a 6-9 metros (20-30 pies) entre luminarias. Esto supone un haz de luz estándar de amplio ángulo (alrededor de 90-110 grados) y buenos reflectores. Si el ángulo del haz es más cerrado o requiere una mayor intensidad lumínica, deberá reducir esa distancia. El objetivo es que los conos de luz se superpongan a la altura de trabajo (generalmente a 90 cm del suelo) sin dejar franjas oscuras en los pasillos.
Pero no te limites a adivinar. Primero, define la distribución de tu espacio y los requisitos del plano de trabajo. Un almacén con estanterías altas requiere un espaciado más reducido en los pasillos (quizás de 1,2 a 1,5 veces la altura de montaje), mientras que las áreas de planta abierta pueden tener un espaciado mayor, hasta 1,8 veces la altura. Consulta siempre el plano fotométrico. Como regla general, para naves industriales, el espacio es igual a la altura de montaje para una iluminación uniforme. Para comercios o áreas de montaje detallado, reduce este valor a entre 0,8 y 1,2 veces la altura. Si no puedes realizar una simulación, diseña una cuadrícula de prueba y recorre la planta antes de fijar todo en su lugar.