Muchos compradores caen en las siguientes trampas al seleccionar farolas LED:
Error común 1: Centrarse únicamente en la potencia en lugar de en los lúmenes. Es un error pensar que una mayor potencia siempre equivale a mayor brillo; en realidad, la eficacia luminosa de los LED varía considerablemente. Una lámpara de 100 W (a 140 lm/W) puede ser más brillante y eficiente energéticamente que una de 150 W (a 80 lm/W). Lo correcto es comparar el flujo luminoso (lúmenes) y las curvas de distribución de la luz.
Error común 2: Suponer que "más brillo es mejor". La iluminación excesiva no solo desperdicia electricidad, sino que también provoca deslumbramiento y contaminación lumínica. Los niveles de iluminación deben seleccionarse estrictamente de acuerdo con las normas para la clasificación específica de la carretera.
Error común 3: Ignorar la uniformidad. Centrarse únicamente en la iluminancia media y pasar por alto la iluminancia mínima puede generar un efecto de "franjas de cebra" en la superficie de la carretera, lo que compromete la seguridad vial.
Error común 4: Suponer que todas las farolas LED son impermeables. Muchos productos de bajo costo carecen de un grado de protección IP (Protección contra la entrada de agua y polvo) adecuado, lo que provoca filtraciones y fallos tras solo unos meses de uso. Verifique siempre que el grado de protección IP sea IP65 o superior, respaldado por informes de pruebas de terceros.
Error común 5: Descuidar la calidad del controlador LED. El controlador es el componente principal de una farola LED, y los controladores de baja calidad son la causa principal de las averías. Lo ideal es elegir controladores de marcas reconocidas y de buena reputación.
Error común 6: Ignorar la temperatura de color y el índice de reproducción cromática (IRC). Las temperaturas de color excesivamente altas (superiores a 6500 K) pueden resultar molestas para la vista y dificultar la visión a través de la lluvia o la niebla; un IRC bajo (<70) provoca distorsión del color.
Error común 7: Priorizar el precio más bajo. Un precio de compra inicial bajo suele traducirse en mayores costes de mantenimiento y un mayor consumo eléctrico. En cambio, los compradores deberían calcular el coste total del ciclo de vida.
Error común 8: No solicitar los archivos IES. Sin los archivos IES, es imposible realizar simulaciones de iluminación o garantizar el rendimiento real de la instalación.
Evitar estos inconvenientes le ayudará a seleccionar las farolas LED que mejor se adapten a sus necesidades.