En el caso de las luminarias tradicionales de mástil alto HID (sodio de alta presión o halogenuros metálicos), la potencia nominal de una sola unidad oscila entre 250 W y 2000 W, siendo las opciones más comunes 400 W, 600 W, 1000 W y 1500 W.
Las aplicaciones típicas incluyen:
400 W: Se utiliza para instalaciones de mástil alto de menor tamaño (altura aproximada de 15 metros, radio de cobertura de 30 a 40 metros), como intersecciones y pequeñas plazas públicas.
600W: Intercambiadores de autopistas y estacionamientos de tamaño mediano.
1000W: La opción más común, utilizada para líneas principales de autopistas, depósitos portuarios y plataformas de aeropuertos.
1500W–2000W: Grandes estadios, terminales de contenedores, minas y otros lugares que requieren una iluminación extremadamente alta. Tenga en cuenta que estas clasificaciones se refieren a la potencia de la lámpara en sí; el consumo real de energía del sistema también debe considerar las pérdidas del balasto (aproximadamente del 10 % al 15 %). Por ejemplo, una lámpara de sodio de alta presión de 1000 W combinada con un balasto inductivo tiene una potencia de entrada real de aproximadamente 1100–1150 W. Además, las luminarias HID experimentan una rápida depreciación del flujo luminoso (normalmente del 20 % al 30 % después de 2000 horas), lo que requiere el reemplazo regular de las lámparas para mantener los niveles de iluminación de diseño.
En cambio, las luminarias LED de mástil alto pueden lograr un rendimiento lumínico igual o incluso superior con menor potencia (por ejemplo, un LED de 500 W reemplaza a una lámpara HID de 1000 W). Además, presentan una lenta depreciación del flujo luminoso, lo que prácticamente elimina la necesidad de reemplazar la fuente de luz durante 50 000 horas de funcionamiento.