El deslumbramiento es un fenómeno en el que una distribución o rango de brillo inadecuado dentro del campo de visión provoca molestias visuales, fatiga ocular o disminución de la visibilidad. En la iluminación de estadios, el deslumbramiento se debe principalmente a la luz que incide directamente en los ojos desde las propias luminarias (deslumbramiento directo) y a la luz que se refleja en superficies lisas como el agua o el suelo (deslumbramiento reflejado).
El deslumbramiento afecta negativamente tanto a los atletas como a los espectadores: los atletas pueden tener dificultades para ver la pelota o a sus oponentes, lo que aumenta el riesgo de lesiones, mientras que los espectadores pueden experimentar molestias oculares, lo que disminuye la calidad de la experiencia visual. Los métodos para controlar el deslumbramiento incluyen:
En primer lugar, se emplea una distribución de luz con corte selectivo. Mediante el diseño de lentes o reflectores, la emisión de luz se limita estrictamente a un ángulo de proyección específico; más allá de este ángulo (por ejemplo, un ángulo superior a 65° con respecto a la vertical), la intensidad de la luz disminuye rápidamente hasta casi cero. Este diseño se conoce como "corte selectivo total" o "corte selectivo parcial".
En segundo lugar, aumentar la altura de montaje. Cuanto más altas estén instaladas las luminarias, mayor será el ángulo de incidencia, reduciendo así la probabilidad de que la luz incida directamente en los ojos.
En tercer lugar, el uso de pantallas antirreflejos o rejillas de ventilación. Añadir paneles de protección física delante de las luminarias ayuda a bloquear la luz dispersa o difusa.
En cuarto lugar, es fundamental seleccionar la ubicación adecuada de las luminarias. Evite instalarlas directamente en la línea de visión de los atletas cuando miran hacia arriba (por ejemplo, en la dirección en la que mira un portero de fútbol al realizar un saque de meta lejano). Generalmente, se requiere un ángulo de inclinación hacia abajo de al menos 15° a 25° para todas las luminarias.
En quinto lugar, controlar el brillo superficial de las luminarias. El uso de acabados mate o recubrimientos negros ayuda a reducir los reflejos de la propia carcasa de la luminaria.
En sexto lugar, se puede utilizar la atenuación digital para reducir el brillo en áreas no críticas. Los sistemas de control inteligentes permiten reducir adecuadamente la potencia lumínica de las luminarias que puedan causar deslumbramiento durante el partido. Las normas internacionales de iluminación cuantifican el deslumbramiento mediante el Índice de Deslumbramiento (GR); en los estadios, el GR suele ser inferior a 50 (aunque en algunos deportes se exige que sea inferior a 40).
Al comprar focos LED para estadios, conviene examinar sus curvas de distribución de la luz y sus especificaciones de control del deslumbramiento.