Sí. Al ser recintos con alta densidad de ocupación, los estadios deben estar equipados con sistemas de iluminación de emergencia que cumplan con los códigos nacionales de seguridad contra incendios en edificios (como GB 50016) y las normas de iluminación para estadios. La iluminación de emergencia se divide en dos categorías:
Iluminación de evacuación: Se utiliza para indicar las rutas de evacuación y las salidas de seguridad; requiere un nivel de iluminación de al menos 1 lux y debe alimentarse con baterías o un generador durante un período no inferior a 90 minutos.
Iluminación de reserva: Se utiliza para garantizar que un partido o evento pueda continuar o finalizar de forma segura si falla la iluminación normal. En estadios que albergan transmisiones televisadas, la iluminación de reserva debe proporcionar al menos el 30 % del nivel de iluminancia normal, con un tiempo de conmutación que no exceda los 15 segundos (generalmente se logra mediante alimentación de red de doble circuito, un generador y un sistema de alimentación de emergencia). En los sistemas prácticos de iluminación LED para estadios, la iluminación de emergencia se puede implementar de las siguientes maneras:
1) Conectar una parte de las luminarias LED a una fuente de alimentación de emergencia (EPS o generador) que se active automáticamente durante un corte de energía de la red eléctrica.
2) Mediante el uso de controladores LED con baterías incorporadas, las luminarias cambian automáticamente a la alimentación por batería durante un apagón (que suele durar entre 10 y 90 minutos, dependiendo de la capacidad de la batería).
3) Instalar luces de emergencia específicas (como focos LED de emergencia) dirigidas a las rutas de evacuación. Para los estadios grandes, se recomienda una combinación de alimentación eléctrica de doble circuito, un generador y un SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) para garantizar una conmutación de iluminación sin interrupciones en caso de un fallo en el suministro eléctrico principal.
Durante la fase de diseño, tenga en cuenta que, si bien la temperatura de color y las propiedades de reproducción cromática de la iluminación de emergencia pueden diferir de las de la iluminación normal, el sistema debe garantizar un alto nivel de fiabilidad y seguridad.