La medición de la disminución del flujo luminoso es un método clave para determinar si las luces LED de los estadios necesitan ser reemplazadas. El procedimiento de medición preciso es el siguiente:
Paso 1: Establecer una línea base. Una vez puestas en marcha las luces recién instaladas (o tras su estabilización después de 100 horas de funcionamiento), designe varios puntos de medición fijos dentro del recinto (se recomiendan al menos 20 puntos distribuidos uniformemente). Utilice un medidor de iluminancia de Clase 1 (precisión ±2 %) para medir la iluminancia en cada punto con voltaje estándar y registre los valores iniciales. Registre también la temperatura y la humedad ambiente en ese momento.
Paso 2: Realice mediciones periódicas. Repita las mediciones cada seis meses o anualmente, durante la misma estación y a la misma hora del día (por ejemplo, a las 20:00 en verano), utilizando el mismo medidor de luminosidad y en las mismas ubicaciones. Nota: Limpie la superficie de las luminarias antes de realizar la medición y asegúrese de que todas funcionen correctamente.
Paso 3: Calcular la depreciación lumínica. Para cada punto de medición, calcule la depreciación lumínica como: (Iluminancia inicial - Iluminancia actual) / Iluminancia inicial × 100 %. Utilice el valor promedio de todos los puntos para representar la depreciación lumínica total. Además, supervise el valor en el punto de máxima depreciación (para evaluar el deterioro de la uniformidad).
Paso 4: Descarte otros factores además de la disminución del flujo luminoso. Si la iluminancia disminuye significativamente, pero las luminarias tienen muy pocas horas de funcionamiento (por ejemplo, menos de 2000 horas), la causa podría ser la acumulación de polvo, un voltaje de alimentación bajo o una falla en el controlador. Limpie las luminarias y verifique el voltaje y los controladores antes de volver a medir.
Paso 5: Mida la temperatura del color. Utilice un medidor de temperatura del color para controlar los cambios en el color de la luz; una variación de la temperatura del color superior a ±300 K también debe considerarse un indicador de degradación.
Paso 6: Tomar una decisión. Cuando la depreciación promedio de lúmenes alcance el 30 % (L70), considere reemplazar todo el lote de luminarias o las unidades individuales que presenten una depreciación severa. Si la uniformidad ya no cumple con los requisitos del evento (por ejemplo, si el punto de máxima depreciación supera el 50 %), es necesario el reemplazo incluso si la depreciación promedio es inferior al 30 %.
Si bien las agencias de pruebas profesionales externas pueden utilizar esferas integradoras o goniómetros para realizar mediciones precisas de los accesorios individuales, el método in situ descrito anteriormente es suficiente para tomar decisiones sobre el mantenimiento.