Los sensores de movimiento (PIR o microondas) utilizados con focos LED permiten que las luces se enciendan cuando hay personas y se apaguen cuando se van, lo que supone un ahorro energético significativo y una mayor comodidad. Su funcionamiento es el siguiente: el sensor detecta el movimiento de personas (u objetos) y activa el foco para que se ilumine por completo (o alcance un brillo preestablecido). Tras un tiempo de retardo (por ejemplo, 30 segundos, 1 minuto o 5 minutos), si no se detecta más movimiento, la luz se apaga o entra en modo de espera con brillo bajo. Combinado con un fotosensor, también permite que el foco se encienda automáticamente durante el día (función de control de luz).
Al comprar e instalar, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:
En primer lugar, el tipo de sensor: los sensores infrarrojos pasivos PIR son económicos pero sensibles a la temperatura ambiente, lo que puede provocar falsas alarmas o una detección incompleta en verano; los sensores de microondas tienen un gran poder de penetración y no se ven afectados por la temperatura, pero pueden atravesar las paredes para detectar movimiento en habitaciones adyacentes, lo que requiere un ajuste de la sensibilidad.
Segundo, ubicación de instalación: El sensor debe instalarse en un lugar que cubra el área a detectar, evitando la obstrucción por obstáculos. Un sensor típico tiene un rango de detección en forma de abanico, de aproximadamente 90° a 180°, con un alcance de hasta 10 metros. Se recomienda una altura de instalación de 1,8 a 2,5 metros; las instalaciones a mayor altura reducirán el alcance de detección en el suelo.
En tercer lugar, ajuste de parámetros: Los buenos sensores cuentan con tres perillas ajustables: SENS (sensibilidad), TIME (retardo) y LUX (umbral de control de luz). LUX se utiliza para establecer el nivel de brillo para el funcionamiento diurno; por ejemplo, al configurarlo en el símbolo del sol, se indica que solo funcionará después del anochecer.
Cuarto, evite activaciones accidentales: no apunte el sensor hacia árboles que se balancean, rejillas de ventilación del aire acondicionado ni zonas frecuentadas por gatos o perros. Puede reducir la sensibilidad o ajustar la dirección.
Quinto, compatibilidad: Si ya hay instalados focos LED regulables, se puede seleccionar un sensor con salida de atenuación de 0-10 V para lograr una atenuación de dos niveles: 10 % de brillo cuando no hay nadie presente y 100 % cuando hay alguien presente. Esto resulta más eficiente energéticamente que un simple interruptor de encendido/apagado y no asustará a las personas. Durante la instalación, asegúrese de que el sensor esté al menos a 0,5 metros de la luminaria para evitar que el calor de esta afecte su funcionamiento.