Las luminarias LED para estadios son equipos de iluminación profesional diseñados específicamente para recintos deportivos que requieren grandes superficies, alta iluminancia y gran uniformidad. En comparación con los proyectores convencionales, las luminarias para estadios deben poseer un flujo luminoso extremadamente alto (de 50 000 a 300 000 lúmenes o más por lámpara), un control preciso de la distribución de la luz (normalmente un ángulo de haz estrecho de 10° a 60°), una excelente disipación del calor y un alto grado de protección (al menos IP65).
Estas luces se instalan normalmente en postes o pasarelas de 15 a 45 metros de altura, iluminando hacia abajo en un ángulo determinado para proyectar la luz con precisión sobre el terreno de juego, minimizando el deslumbramiento para atletas y espectadores. Las principales ventajas de las luces LED para estadios incluyen: encendido instantáneo (sin necesidad de precalentamiento de 3 a 10 minutos como las lámparas de halogenuros metálicos), funcionamiento sin parpadeos (que satisface las necesidades de la fotografía de alta velocidad y la transmisión televisiva), ahorro energético del 50 % al 75 %, una vida útil de 50 000 a 100 000 horas (L70), un índice de reproducción cromática (CRI) superior a 90 y la capacidad de integrarse con sistemas de control inteligentes para la regulación de la intensidad y la monitorización remota.
Actualmente, la iluminación LED para estadios se ha convertido en la opción estándar para proyectos de construcción y renovación, desde campos deportivos comunitarios hasta sedes de la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos. Al adquirirla, es importante tener en cuenta que los diferentes deportes (fútbol, baloncesto, tenis, béisbol, etc.) tienen requisitos significativamente distintos en cuanto a curvas de distribución de luz y uniformidad de la iluminación, lo que exige diseños personalizados por parte de diseñadores de iluminación profesionales, en función del tamaño y el nivel del recinto.