Dado que las luces LED para estadios están expuestas al aire libre durante largos periodos —soportando condiciones adversas como sol, lluvia, nieve, condensación y polvo—, la impermeabilización y la protección contra el polvo son requisitos fundamentales. Los requisitos específicos son los siguientes:
En primer lugar, el grado de protección IP debe ser de al menos IP65, lo que significa que la luminaria es completamente hermética al polvo y resistente a chorros de agua a baja presión. Para áreas frecuentemente expuestas a fuertes lluvias, tifones o lavados a alta presión (como la limpieza de pistas en circuitos de carreras), se recomienda un grado IP66 (protección contra potentes chorros de agua) o incluso IP67 (protección contra inmersión temporal).
En segundo lugar, diseño estructural sellado. Las juntas de la carcasa deben contar con un sellado multicapa (por ejemplo, juntas tóricas de caucho de silicona combinadas con sellador). Las entradas de cables deben utilizar prensaestopas impermeables (tipos PG o M) equipados con anillos de sujeción internos y juntas.
En tercer lugar, los respiraderos o válvulas de ventilación impermeables. Dado que los LED generan calor durante su funcionamiento y crean presión negativa al enfriarse, pueden absorber fácilmente la humedad. Las luminarias de alta calidad incorporan válvulas de ventilación impermeables (con membranas de ePTFE) que permiten el intercambio de aire a la vez que impiden la entrada de agua líquida y polvo, equilibrando así la presión interna y externa y evitando la condensación.
En cuarto lugar, los orificios de drenaje. Incluso con un sellado hermético, con el tiempo pueden filtrarse pequeñas cantidades de humedad debido al envejecimiento del sello. Algunos accesorios cuentan con orificios de drenaje en la parte inferior (diseñados con una estructura laberíntica) que permiten que el agua condensada salga, impidiendo al mismo tiempo la entrada de agua externa.
En quinto lugar, la resistencia a la corrosión. Los materiales de sellado deben ser silicona o caucho fluorado resistentes a los rayos UV y al envejecimiento, en lugar de caucho común. En zonas costeras o cerca de plantas químicas, las carcasas de las luminarias deben ser de aleación de aluminio de grado marino (por ejemplo, AlMgSi1) o acero inoxidable, con superficies pasivadas o con recubrimiento en polvo. Durante la instalación, los cables deben disponerse formando un bucle de goteo (en forma de U) para evitar que el agua corra por el cable y penetre en la luminaria. Antes de la temporada de lluvias, se debe inspeccionar la integridad del sellado de las luminarias y reemplazar de inmediato cualquier sello deteriorado.
En resumen, el rendimiento de la impermeabilización está directamente relacionado con la fiabilidad de las luminarias y no debe pasarse por alto.