Las luces LED para estadios suelen constar de varios módulos LED (cada módulo contiene docenas de diodos LED). Si algunos diodos no se encienden, las causas comunes incluyen:
En primer lugar, una de las perlas LED se ha quemado (se ha abierto el circuito). En un circuito en serie, un circuito abierto en una perla impedirá que toda la cadena se ilumine. Visualmente, se pueden observar manchas negras o marcas de quemaduras en la perla que no se enciende. Solución: Reemplazar la perla dañada (se requiere una pistola de aire caliente y conocimientos de soldadura) o reemplazar el módulo completo.
En segundo lugar, conectores sueltos u oxidados. Los módulos suelen conectarse mediante conectores impermeables; un mal contacto puede provocar cortes de energía parciales. Vuelva a conectar o reemplace el conector.
En tercer lugar, puede producirse un fallo en uno de los canales de salida de la fuente de alimentación del controlador. Si el controlador tiene varias salidas (por ejemplo, cuatro canales de corriente constante independientes), un fallo en un canal solo provocará que el grupo correspondiente de LED no se encienda. Utilice un multímetro para medir la tensión de salida de cada canal del controlador. Si algún canal marca cero, el controlador está dañado y debe sustituirse.
En cuarto lugar, la corrosión o rotura del circuito del sustrato de aluminio. En las lámparas donde penetra la humedad, el cableado puede corroerse, provocando un circuito abierto. Es necesario reemplazar el sustrato de aluminio.
En quinto lugar, los daños por descarga electrostática (ESD). Durante la reparación, la ESD puede provocar la rotura de los LED, lo que conlleva un fallo. Es imprescindible llevar una pulsera antiestática durante las reparaciones.
Sexto, soldadura deficiente de los LED. Una soldadura deficiente durante la fabricación puede provocar que se desprendan debido a la dilatación y contracción térmica. Volver a soldar solucionará el problema. Si algunos LED no se encienden, se recomienda comprobar primero si la salida del controlador es normal, luego el conector y, finalmente, los propios LED. Si más del 10 % de los LED están dañados, generalmente se recomienda reemplazar el módulo o la lámpara completa, ya que reemplazar cada LED individualmente requiere mucho tiempo y reduce la fiabilidad.