Aunque las luces LED para estadios están diseñadas para usarse en cualquier condición climática, el clima extremo aún puede causar problemas. A continuación, se presentan algunos efectos climáticos comunes y las medidas correctivas correspondientes:
Rayos: Las luminarias de mástil alto de los estadios son objetivos de alto riesgo para los rayos. Se debe instalar un sistema integral de protección contra rayos (pararrayos, bajante, toma de tierra) y protectores contra sobretensiones (SPD) en el cuadro de distribución. Si una luminaria resulta dañada por un rayo, se deben inspeccionar el controlador y los LED, y reemplazar las piezas dañadas.
Tifones/Vientos fuertes: Los vientos fuertes pueden provocar que las luminarias se desplacen o que se aflojen los pernos de fijación. Medidas preventivas: Revise los sujetadores antes de la temporada de vientos fuertes; cuando la velocidad del viento supere los valores de diseño, se recomienda bajar el poste de luz (en el caso de luminarias elevables) o cortar la corriente eléctrica con anticipación.
Lluvias intensas: El agua de lluvia puede filtrarse a través de los sellos deteriorados. Medidas correctivas: Revise los sellos periódicamente; después de lluvias intensas, compruebe de inmediato si hay filtraciones de agua en las luminarias, limpie el agua y reemplace los sellos.
Nieve y hielo: La nieve que cubre la superficie clara bloqueará la luz y su peso puede romper el vidrio. Soluciones:
Dispositivos de calefacción: Instale dispositivos de calefacción (opcionales para algunas lámparas de gama alta) o utilice recubrimientos que derritan la nieve; las lámparas también pueden diseñarse con una ligera inclinación para permitir que la nieve se deslice.
Altas temperaturas: La luz solar directa en verano, combinada con el calor propio de la lámpara, puede provocar que el controlador active la protección contra sobrecalentamiento.
Soluciones: Asegurar una buena disipación del calor para las lámparas; instalar parasoles si es necesario; seleccionar un controlador de amplio rango de temperatura (temperatura de funcionamiento de -40 °C a +70 °C).
Niebla densa: La niebla atenúa considerablemente la luz, especialmente la luz de alta temperatura de color.
Soluciones: En zonas con niebla, utilice lámparas de baja temperatura de color (3000K-4000K), ya que tienen mayor poder de penetración; además, aumente adecuadamente el valor de diseño de la iluminancia.
Polvo: El polvo puede desgastar el vidrio y los recubrimientos, y obstruir las aletas del disipador de calor.
Soluciones: Limpiar con regularidad; usar vidrio resistente al desgaste y protección IP65 o superior. Mediante una selección adecuada y un mantenimiento regular, se puede minimizar el impacto de las inclemencias del tiempo.