Claro que sí. Los LED han conquistado la mayor parte del mercado de consumo, pero los proyectores tradicionales no han desaparecido del todo. Todavía se pueden encontrar luminarias halógenas, sobre todo en Amazon y eBay, con opciones que van desde 120 W hasta 500 W o más. Muchas vienen con sensores de movimiento integrados. Proveedores especializados como BulbAmerica y 1000Bulbs tienen bombillas halógenas e incandescentes en tamaños comunes como PAR38 y BR30-. Lo mismo ocurre con las bombillas fluorescentes compactas (CFL): tiendas como LampshopOnline y Warehouse Lighting todavía venden PL-S, PL-C y otras lámparas enchufables. En el ámbito industrial, las luces de descarga de alta intensidad (HID) —haluro metálico y sodio de alta presión— siguen siendo la opción preferida para la iluminación exterior a gran escala y las instalaciones deportivas. Distribuidores como Grainger y RS Components las tienen en stock. Multi-Lite es otra opción fiable; se especializan en instalaciones antiguas y aplicaciones profesionales donde aún no existe un equivalente LED adecuado.
Dicho esto, encontrar focos que no sean LED requiere un poco más de búsqueda que antes. Las tiendas físicas como Home Depot o Lowe's prácticamente los han agotado, así que es mejor buscar en línea. Cuando los encuentres, ten en cuenta algunas cosas. Las bombillas halógenas se calientan mucho y consumen mucha electricidad: una halógena de 500 W consume mucha más corriente que una LED comparable. Su vida útil también es mucho más corta, normalmente de 2000 a 4000 horas frente a las 50 000 de las LED. Las bombillas fluorescentes compactas (CFL) ofrecen mayor eficiencia, pero tardan más en calentarse en climas fríos. Si estás decidido a mantener la iluminación tradicional por una razón específica, como combinar con las lámparas existentes o lograr una reproducción cromática particular, todavía hay opciones disponibles. Solo prepárate para buscarlas y, quizás, ten algunas bombillas de repuesto a mano.