La frecuencia de limpieza depende del entorno del taller: Entornos limpios (montaje de componentes electrónicos, laboratorios): Limpiar cada 6-12 meses.
Talleres industriales generales (mecanizado, montaje): Limpiar cada 3-6 meses.
Entornos con mucho polvo (cemento, piensos para animales, fundición): Limpiar mensualmente.
Ambientes aceitosos (cocinas, pintura con aerosol): Limpiar cada 2 semanas con un desengrasante.
Fabricación textil y papelera (acumulación de pelusa/fibra): Retire la pelusa cada 1-2 semanas para evitar la obstrucción del disipador de calor. Método de limpieza: Tras desconectar la alimentación, elimine el polvo de la superficie con un cepillo suave o una aspiradora; para residuos aceitosos, limpie con un detergente neutro y un paño suave, asegurándose de que no entre agua en el aparato. No utilice chorros de agua a alta presión para el lavado directo (a menos que el aparato tenga una clasificación IP66 o superior).
Tras la limpieza, inspeccione la junta de estanqueidad y sustitúyala inmediatamente si está dañada. Si las mediciones de iluminancia muestran un aumento superior al 10 % con respecto a los niveles previos a la limpieza, se debe acortar el intervalo de limpieza.