Las conexiones de cableado (bloques de terminales, conectores) son puntos comunes de fallas eléctricas; los intervalos de inspección recomendados son los siguientes:
Condiciones generales: Inspeccione cada 6 meses; vuelva a apretar los terminales con un destornillador y compruebe si hay oxidación o decoloración.
Entornos con alta vibración (por ejemplo, talleres de estampado o trituración): Inspeccione cada 3 meses; considere el uso de arandelas antiaflojamiento o adhesivo fijador de roscas.
Entornos de alta temperatura: Inspeccione cada 3 meses, ya que la expansión y contracción térmica pueden provocar que se afloje.
Ambientes húmedos: Inspeccione cada 3 meses y revise los terminales para detectar corrosión.
Los elementos que se inspeccionan incluyen:
1) Si los tornillos de los terminales están flojos;
2) Si el aislamiento del cable está carbonizado o quebradizo;
3) Si los conectores están bien enchufados y libres de oxidación;
4) Si el cable de tierra está conectado de forma fiable.
Apriete inmediatamente cualquier conexión floja; si observa oxidación, lije la superficie o reemplace el terminal. En el caso de conectores de conexión/desconexión rápida, se recomienda su reemplazo anual (debido a la fatiga del metal). Mantenga registros de inspección para prevenir el sobrecalentamiento o incendios causados por un mal contacto.