IP65 significa que la luminaria es completamente hermética al polvo; no entra ninguna partícula, punto. El "6" sella contra todo, desde aserrín fino hasta polvo de cemento, que daña las luminarias industriales estándar en pocos meses. El "5" significa que soporta chorros de agua a baja presión desde cualquier dirección, como al lavar el piso de un almacén o la condensación por cambios de temperatura. Para las luminarias industriales LED de gran altura, esta clasificación indica que son aptas para áreas con suciedad extrema: silos de grano, lavaderos de autos, cámaras frigoríficas (donde el hielo se derrite y gotea) o cualquier taller que se limpie con aire comprimido al final del turno.
No consideres la clasificación IP65 como una solución milagrosa. Aún así, no se pueden sumergir; para eso se requiere IP67 o IP68. En entornos realmente hostiles, como el procesamiento comercial de pescado o los lavados químicos, necesitarás IP65, además de pintura resistente a la corrosión y herrajes de acero inoxidable. Para la mayoría de los talleres, muelles de carga y naves de fabricación de metal estadounidenses o europeos, IP65 es la opción ideal: lo suficientemente resistente como para soportar el polvo y una hidrolavadora a pocos metros de distancia, sin tener que pagar por una protección excesiva de grado marino. Evita cualquier protección inferior a IP54 en naves industriales altas: las rejillas de ventilación o juntas abiertas aspirarán la suciedad y dañarán el motor en menos de un año.