La eficacia luminosa de las fuentes de luz utilizadas en las luces de mástil alto varía significativamente según las diferentes épocas tecnológicas.
Lámparas tradicionales de sodio de alta presión (HPS): La eficacia luminosa es de aproximadamente 80–120 lm/W (inicial), pero la reproducción cromática es muy deficiente (CRI ≈ 20).
Lámparas tradicionales de halogenuros metálicos (MH): La eficacia luminosa es de aproximadamente 65–100 lm/W, con una reproducción cromática moderada (CRI ≈ 65–85).
Luminarias LED modernas de mástil alto: La eficacia luminosa de la luminaria completa suele oscilar entre 120 y 180 lm/W, y los productos de alta calidad superan los 200 lm/W (datos de laboratorio). La eficacia depende de la tecnología del chip LED (por ejemplo, flip-chip, encapsulado COB), la eficiencia del controlador, la transmitancia de la lente óptica y la gestión térmica.
Por ejemplo, al utilizar chips LED Lumileds Luxeon o CREE XHP70 combinados con un controlador de alta eficiencia (eficiencia >94%) y una lente de PMMA (transmitancia del 92%), la luminaria completa puede alcanzar fácilmente una eficacia de 150 lm/W.
Al comprar, es importante distinguir entre la eficacia del chip LED y la eficacia de la luminaria completa. Algunos fabricantes pueden exagerar al mencionar solo la eficacia del chip (por ejemplo, 200 lm/W), mientras que la eficacia real de la luminaria podría ser de tan solo 160 lm/W. Se recomienda solicitar informes de pruebas con esfera integradora de terceros para verificar la eficacia de la luminaria completa. Para luminarias de mástil alto, que funcionan durante largos periodos a diario, elegir productos de alta eficiencia puede reducir significativamente el consumo de energía; si bien el costo inicial es ligeramente mayor, el retorno a largo plazo es considerable.