La altura de los postes de iluminación (o torres de luz) de los estadios varía según el tipo de recinto, los requisitos de iluminación y el entorno circundante. Algunos ejemplos comunes son:
Campos de fútbol comunitarios pequeños (7 contra 7): La altura de los postes suele ser de 12 a 15 metros. Campos de fútbol estándar de 11 contra 11 (nivel de entrenamiento): La altura de los postes de las esquinas oscila entre 15 y 18 metros.
Estadios de fútbol profesionales (preparados para la retransmisión): Las torres de iluminación de las esquinas pueden alcanzar alturas de 25 a 35 metros, mientras que se instalan luces adicionales en pasarelas sobre las gradas a alturas de aproximadamente 15 a 25 metros.
Grandes estadios multiusos (atletismo y fútbol): Debido al mayor ancho que proporciona la pista de atletismo, las torres de iluminación suelen tener que medir entre 35 y 45 metros de altura para garantizar que la iluminación llegue al otro extremo de la pista.
Campos de rugby: Debido a la mayor superficie de juego (100 m × 70 m), la altura de las torres de iluminación suele estar entre los 40 y los 50 metros.
Estadios cubiertos (canchas de baloncesto, pistas de hockey sobre hielo): Debido a la presencia de un techo, las luces suelen instalarse en pasarelas elevadas a una altura aproximada de 10 a 20 metros. Además de la altura, la resistencia estructural del poste es fundamental; debe soportar el peso de las luminarias (una sola torre puede albergar entre 20 y 60 luces, con un peso total de entre 1 y 5 toneladas) y las cargas de viento (generalmente diseñadas para resistir vientos de grado 12 en la escala de Beaufort). Los postes suelen estar construidos con acero poligonal cónico, galvanizado en caliente para resistir la corrosión y anclados en cimientos subterráneos profundos.
A la hora de determinar la altura de los postes, los diseñadores de iluminación tienen en cuenta varios factores:
① Evitar que el resplandor de las luces entre en el campo de visión de los atletas y espectadores (requisitos de ángulo mínimo hacia abajo);
② Garantizar una iluminancia vertical adecuada en los bordes del campo;
③ Coordinación con los edificios circundantes y las restricciones de altura para la aviación;
④ Facilidad de instalación y mantenimiento (requiere sistemas de elevación o escaleras de acceso).
Por lo tanto, la altura del poste no se determina de forma arbitraria, sino que se optimiza mediante simulaciones de iluminación.