En el caso de las luminarias LED de alta potencia, la "bombilla" se refiere a la placa o módulo LED. Las fallas frecuentes (por ejemplo, que se rompan en uno o dos meses) no son normales; se debe investigar la causa raíz:
1. Corriente de salida excesiva del controlador: La corriente de salida supera el valor nominal del chip LED (por ejemplo, un chip con una corriente nominal de 350 mA alimentado a 500 mA), lo que provoca que se queme por sobrecalentamiento. Mida la corriente de salida del controlador y reemplácelo si excede las especificaciones.
2. Disipación de calor deficiente: Una temperatura excesiva en la unión provoca que los chips LED se quemen. Compruebe si el disipador de calor está obstruido y asegúrese de que el entorno de instalación esté bien ventilado.
3. Picos de tensión: Los picos de tensión provocados por rayos o por el arranque/parada de equipos pesados en la red eléctrica pueden dañar los chips LED. Instale un dispositivo de protección contra sobretensiones en el cuadro de distribución.
4. Baja calidad de los chips LED: Uso de chips LED o fósforos de calidad inferior. Reemplace la luminaria por una que utilice chips LED de marca reconocida y de alta calidad.
5. Problemas de soldadura: Las soldaduras frías o las malas conexiones pueden provocar circuitos abiertos debido a la dilatación y contracción térmica. Reemplace la placa LED.
6. Conmutación frecuente: Si bien los LED son resistentes a la conmutación, la carga y descarga frecuentes de los condensadores dentro del controlador pueden generar sobretensiones que afectan a los chips LED. Minimice la conmutación innecesaria.
7. Entrada de humedad: Un fallo en el sellado permite que la humedad corroa los chips LED. Reemplace la junta de sellado y asegúrese de que la unidad esté completamente seca. Si las fallas son frecuentes, reemplace las luminarias en lotes en lugar de intentar reparaciones repetidas, ya que podría haber fallas fundamentales en el diseño o en el entorno operativo.