Un proyector LED típico para exteriores consta de cuatro componentes principales y varias piezas auxiliares.
El primer componente principal es la matriz de LED, que generalmente utiliza múltiples chips LED de alta potencia soldados a un sustrato de aluminio y conectados en serie o en configuraciones mixtas. La marca, el proceso de encapsulado y la eficacia luminosa de los chips LED determinan directamente el brillo, la vida útil y la uniformidad del color de la luz.
El segundo componente principal es la fuente de alimentación del controlador, que convierte la corriente alterna de la red eléctrica (100-277 V o superior) en la corriente continua constante que requieren los chips LED. Una buena fuente de alimentación para el controlador debe contar con protección contra sobretensión, sobrecorriente, cortocircuitos, rayos (generalmente con un voltaje diferencial de 4 kV y un voltaje común de 6 kV o superior) y un amplio rango de voltaje de entrada. La calidad de la fuente de alimentación del controlador es el factor más propenso a fallar en las luminarias LED.
El tercer componente principal es el disipador de calor, generalmente fabricado con aleación de aluminio extruido o fundido a presión, diseñado con aletas para aumentar la superficie de disipación térmica. El disipador, mediante pasta térmica o una almohadilla térmica, hace contacto directo con el sustrato de aluminio, conduciendo el calor generado por el chip LED y disipándolo en el aire por convección. Una disipación de calor insuficiente provoca directamente una degradación acelerada de la luz o la quema del LED.
El cuarto componente principal es la carcasa y el sello. La carcasa suele estar fabricada en aluminio fundido a presión, recubierta con pintura anticorrosión o anodizada, y equipada con una cubierta de vidrio templado y juntas de sellado de caucho de silicona. Los proyectores para exteriores deben tener un grado de protección IP65 como mínimo. Esto significa protección total contra el polvo y resistencia a chorros de agua a baja presión.
Además, los proyectores suelen estar equipados con un soporte ajustable en forma de U en la parte posterior, que permite que la luminaria gire al menos ±90° sobre un eje horizontal para facilitar el ajuste del ángulo de proyección. Se instala un conector o prensaestopas impermeable en la entrada del cable de alimentación para evitar que la humedad se filtre al cuerpo de la lámpara a través del cable.