Un foco LED suele tener un ángulo de haz de entre 15 y 45 grados. Este cono estrecho concentra la luz en un punto específico o una superficie pequeña. Se obtienen sombras nítidas y definidas, y una alta intensidad en el centro. Un foco LED de inundación extiende su haz de luz de 60 a 120 grados o más. Ilumina una amplia zona con una luz más suave y uniforme. En resumen: un foco concentra la luz; un foco de inundación ilumina una amplia zona. La tecnología LED simplemente significa que se obtiene esa potencia lumínica sin consumir tanta energía como las bombillas halógenas.
La elección depende del trabajo. Usa un foco puntual cuando necesites resaltar un letrero, una obra de arte, un árbol o cualquier objetivo individual a distancia. Usa un foco difuso para entradas de vehículos, patios traseros, terrazas, perímetros de seguridad o cualquier lugar donde desees visibilidad general sin un punto focal definido. Mucha gente termina combinando ambos: un foco puntual apuntando a la puerta del garaje y un foco difuso cubriendo el camino. Simplemente verifica las especificaciones del ángulo del haz del fabricante, no solo la palabra "spot" o "flood". Algunos LED baratos difuminan los límites, así que confía en el número, no en la etiqueta.