El nombre proviene directamente del diseño de edificios industriales. Un "bay" es el espacio abierto entre dos columnas o cerchas en un almacén, fábrica o hangar. Cuando ese techo se eleva entre 6 y 14 metros, se trata de una nave industrial. Las primeras luminarias fluorescentes y de descarga de alta intensidad (HID) no podían proyectar la luz de manera efectiva desde esa altura, por lo que los fabricantes construyeron reflectores y lentes especializados para dirigir un haz concentrado en lugar de dispersarlo lateralmente. Los trabajadores y electricistas comenzaron a llamarlas "luces de nave industrial" para distinguirlas de las luces de taller estándar, diseñadas para techos de entre 2,4 y 4,5 metros. El nombre se popularizó y ahora es el término estándar de la industria para cualquier luminaria diseñada para alturas de montaje superiores a 6 metros.
Las luminarias de techo bajo cubren espacios más pequeños: garajes, ferreterías, sótanos. La idea básica es la misma, solo que con una óptica diferente. Así que si entras en un Home Depot y ves luces colgando a 7 metros de altura sobre el pasillo de la madera, esas son luminarias de techo alto. El término "bay" (cabina alta) no tiene nada que ver con el agua ni los barcos. Es simplemente jerga arquitectónica que se ha incorporado a todas las hojas de especificaciones, catálogos y estanterías para palés. Una vez que conozcas la regla de la altura del techo, nunca más las confundirás.